Museos Menonitas del Chaco Paraguayo
Este post contiene un tinte emocional para nosotros, ya que hemos quedado muy conectados y maravillados con la historia y experiencia de las colectividades Menonitas del Chaco Paraguayo. Encontraran a continuación una nota extensa dividida por títulos y con pequeñas fotografías relacionadas al tema. Si desean abrirlas y disfrutarlas en mayor calidad, pueden hacerlo cliqueando en cualquiera de ellas.
MUSEOS MENONITAS DEL CHACO PARAGUAYO

¿Quiénes son los Menonitas? Breve Contexto Histórico
Habrían tres puntos importantes en su ideología que los obligarían a emigrar hacia otros territorios: la separación de Iglesia y Estado, el bautismo a elección de adulto y la no violencia.
Los Menonitas están en contra de la violencia y el Servicio Militar Obligatorio.
Ya para fines del Siglo XIX y posteriormente en principios de Siglo XX, aquellos Menonitas que vivían en Rusia tuvieron que emigrar justamente por problemas políticos al estar en contra de la actividad bélica y porque varios otros motivos que irían en contra del socialismo dominante en aquel momento; como por ejemplo la prohibición de aprender alemán, el idioma característico y nativo de esta comunidad.
MUSEOS MENONITAS DEL CHACO PARAGUAYO

Los Primeros Asentamientos Menonitas en el Chaco Paraguayo
En aquel momento existía un gran terrateniente llamado Carlos Casado, un hombre español nacionalizado argentino. Perdón, dije «gran terrateniente»; debería haber dicho «grandísimo terrateniente», ya que poseía más de cinco millones de hectáreas en el Chaco Paraguayo. Sí, leyeron bien, cinco millones… un cinco seguido de seis ceros. Una cifra impensada al día de hoy.
Allí es donde llegan los Menonitas. Ellos compran cierto número de hectáreas en el medio del monte gracias a la ayuda de sus hermanos en Canadá y Estados Unidos, y en 1927 forman allí su primer colonia: Menno en Loma Plata. Le siguió Fernheim en Filadelfia en 1930 con inmigrantes mayormente provenientes de Rusia y finalmente Neuland en 1947 (post-guerra)
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La vida en aquel entonces
Los comienzos fueron muy difíciles. El profundo grado de incomunicación con la civilización de aquel entonces era tal, que necesitarían días para poder acercarse a una ciudad cercana. Para darse una idea, la capital Asunción está a 400 kilómetros de distancia.
Intentemos imaginar lo difícil que fue abastecerse sin caminos a cientos de kilómetros de Asunción.
Aquellos primeros pobladores han sufrido grandes contratiempos. La falta de alimentos por la mala calidad del suelo para cultivos hizo estragos en su población, así también como las enfermedades del momento. También existían plagas como langostas por ejemplo, que arrasarían por completo en diversas ocasiones sus cultivos. Pero poco a poco, y trabajando sin parar, han podido sacar adelante su comunidad. No les fue nada fácil. Porque aún cuando se encontraban intentando salir adelante con semejantes inconvenientes, en la región se libraría la famosa Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia, que duraría por tres largos años.
Existe una profunda importancia en la convivencia pacífica que han sostenido desde su llegada con los pueblos originarios de ese entonces, con quienes han trabajado a la par desarrollando sus comunidades con beneficios mutuos.
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El éxito de las comunidades menonitas en la región
El secreto de su éxito se basa en dos puntos importantes: su honestidad y las cooperativas de trabajo.
La honestidad es un elemento fundamental en la educación menonita. Ellos consideran esta cualidad de suma importancia, así como se repite en algunas culturas asiáticas o árabes, donde el honor forma parte importante del ciudadano y su familia. Tal es así, que hoy son bien valorados por empresarios y personas de estado justamente por su bajo nivel de corrupción. Por otro lado, la creación de Cooperativas de Trabajo les permitió trabajar en equipo frente a las adversidades, llevando hoy a ser un caso de éxito estudiado a nivel mundial.
Hoy, las comunidades Menonitas son las principales exportadores de carnes y lácteos en la región, así también como de otros productos agrícolas. Se han especializado a tal punto que se pueden encontrar sus productos en todo el mundo.
Se valora profundamente la educación y el conocimiento de su historia. Por ese motivo, nos encontramos con este tipo de museos que superan en calidad a ciudades aún diez veces más grandes.
MUSEOS MENONITAS DEL CHACO PARAGUAYO
Museo Koloniehaus en Filadelfia
El museo está alojado en una casa tradicional en plena avenida principal, dividiéndose en dos pisos:
En planta baja se encuentran en exhibición un sinfín de artículos históricos pertenecientes a los primeros colonos de la región, entre los que podemos destacar herramientas de la época, prendas de vestir típicas del Norte de Rusia con las que se vestían los primeros pobladores, una máquina tipográfica junto a sus correspondientes tipos móviles, instrumentos musicales, libros, Biblias en varios idiomas, utensilios de cocina y mucho más.
En la planta alta se distinguen fotografías e infografías que relatan la historia de la comunidad y su región. Por ejemplo, se exhiben preciosas imágenes de comunidades indígenas, familias de inmigrantes, personajes históricos, armas y hasta invaluables cartas originales presentadas por los gobernantes de Bolivia y Paraguay durante la Guerra del Chaco. Sin dudas, material invaluable que nos permite conocer desde adentro lo que habrán sentido aquellos habitantes en esa época. Se pone la piel de gallina.
También posee anexo un Museo de Ciencias Naturales llamado «Museo Científico Jacob Unger», en honor a este pionero en el estudio de animales autóctonos de la región. Al ser experto en taxidermia (disecar animales) este hombre pudo crear conexiones con otros museos alrededor del mundo y hacer intercambio de conocimientos. Este museo alberga una gran cantidad de especímenes, entre los que podemos encontrar más de 200 especies de pájaros, diversos reptiles y mamíferos que habitan la zona. Todos se encuentran en excelente estado de preservación, digno de un museo de gran ciudad.
A modo de comentario adicional, guardamos un recuerdo con gran cariño al día que visitamos el museo por primera vez, ya que un rato después conoceríamos personalmente a la familia Eitzen, la más maravillosa que nos pudo haber regalado el destino. Tenemos el honor de contarlos entre nuestros seres queridos, aunque ya escribiremos sobre ellos en otro post.
MUSEOS MENONITAS DEL CHACO PARAGUAYO
Casa Museo en Filadelfia
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Museo de la Colonia Menno, en Loma Plata
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El personaje del día: Don Hans Boschmann

Un hombre de múltiples profesiones: docente, pastor en la Iglesia, padre y abuelo de familia, historiador, columnista y escritor en el Periódico Mennoblat.
Apasionado por la estadística, elabora informes sobre la cantidad y tipo de visitantes que recibe diariamente. Establecimos tal cariño con él que se notaba preocupado porque decía que lo íbamos a olvidar. Imposible que eso suceda.
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Cómo llegar a los Museos
Museo Koloniehaus de la Colonia Ferhneim, Filadelfia.
Avenida Hindenburg, esquina Unruh.
Lunes a Sábado de 07:00 a 11:30.
Casa Museo Kneisenhaus, Filadelfia.
Frente al Museo de la Colonia.
Se ingresa en compañía del guía.
Museo de la Colonia Menno, Loma Plata.
Predio Cooperativa Chortitzer.
Lunes a Viernes de 07:00 a 11:30 y 14:00 a 16:00, Sábados 07:00 a 13:30.
MUSEOS MENONITAS DEL CHACO PARAGUAYO

Mención Especial
Esta publicación está dedicada a Ricardo -Beto- Roszezuk, por su profundo amor a la cultura e historia de las colectividades inmigrantes de principio de Siglo XX.
Descubre mas experiencias que nos han atrapado en el camino.




